Empleados cada 1.000 habitantes

Chubut en el ranking de empleados públicos y del sector privado

May 26, 20264 min read

Un estudio de Fundación Mediterránea mide los valores cada 1.000 habitantes en todo el país.

Mientras la economía argentina muestra algunos signos de estabilidad macroeconómica, el mercado laboral continúa exhibiendo fuertes desequilibrios y profundas diferencias entre provincias. En ese escenario, Chubut aparece como uno de los casos más particulares del país: combina una elevada cantidad de empleo privado formal por habitante con una importante presencia del empleo público dentro de su estructura económica.

Los datos elaborados por Ieral de Fundación Mediterránea, en base al Ministerio de Capital Humano y la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP), muestran que Chubut registra 162 empleados privados formales cada 1.000 habitantes, un nivel superior al promedio nacional, que se ubica en 144.

De esta manera, la provincia se posiciona entre las jurisdicciones con mayor densidad de empleo privado registrado del país, solamente por detrás de provincias patagónicas vinculadas a la energía y de fuerte actividad económica como Santa Cruz, Tierra del Fuego, Neuquén y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El dato resulta relevante en un contexto nacional donde el empleo privado formal continúa siendo una de las principales debilidades de la recuperación económica. Según el informe, durante el último año cerca de 100 mil trabajadores asalariados privados registrados perdieron su empleo a nivel nacional, mientras crecieron modalidades más precarias o de menor productividad, como el monotributo y el empleo no registrado.

En términos comparativos, Chubut exhibe una situación considerablemente más sólida que gran parte del norte argentino. Provincias como Formosa registran apenas 37 trabajadores privados formales cada 1.000 habitantes; Santiago del Estero 52; y Chaco 64. Incluso distritos históricamente más poblados y con fuerte actividad económica, como Buenos Aires, se ubican en 121.

La explicación está estrechamente vinculada al perfil productivo chubutense. La actividad petrolera, la pesca, el aluminio, la logística portuaria y determinados segmentos exportadores continúan sosteniendo una base de empleo formal relativamente elevada para estándares nacionales. En especial, el peso del sector energético sigue siendo determinante dentro del entramado económico provincial.

Sin embargo, la otra cara de la estructura laboral chubutense aparece al observar el empleo público provincial. Según el relevamiento, Chubut cuenta con 79 empleados públicos provinciales cada 1.000 habitantes, muy por encima de la media nacional de 50.

Aunque el número se ubica lejos de los niveles extremos de Tierra del Fuego, que alcanza 141 empleados públicos cada 1.000 habitantes, o de Santa Cruz y Neuquén, que superan los 100, igualmente confirma el fuerte peso que continúa teniendo el Estado dentro de la economía provincial.

La comparación con provincias centrales resulta aún más significativa. Córdoba registra apenas 33 empleados públicos provinciales cada 1.000 habitantes; Buenos Aires 38; Santa Fe 41; y Mendoza 45. Es decir, Chubut prácticamente duplica los niveles de empleo estatal de algunas de las economías más grandes y diversificadas del país.

Los números reflejan una característica estructural de buena parte de la Patagonia: la convivencia de sectores privados relativamente dinámicos con un Estado de gran tamaño. Las regalías hidrocarburíferas, la baja densidad poblacional y las dificultades para diversificar la matriz productiva terminan generando economías donde el empleo público conserva un rol central tanto en la actividad económica como en el sostenimiento del consumo interno.

El informe advierte además que la recuperación económica nacional mantiene un sesgo muy marcado hacia sectores exportadores como energía, minería y agroindustria. Sin embargo, esas actividades todavía tienen una participación relativamente baja en la generación masiva de empleo. Según el trabajo, minería, petróleo, agro y servicios financieros representan apenas el 3% del empleo total y el 7% del empleo privado registrado.

Eso implica que una mejora de variables macroeconómicas o del frente externo no necesariamente se traduce de manera automática en más empleo formal o mejores ingresos para la población.

En el caso de Chubut, el desafío hacia adelante parece pasar por consolidar la capacidad de generación de empleo privado formal más allá de los sectores tradicionales ligados a recursos naturales. La provincia parte de una situación relativamente favorable respecto de gran parte del país, pero todavía mantiene una fuerte dependencia del gasto estatal y de actividades muy concentradas.

El escenario abre además un interrogante de largo plazo sobre el modelo de desarrollo provincial. Mientras algunas provincias del norte argentino exhiben baja generación de empleo privado y alta dependencia estatal, Chubut muestra una combinación más equilibrada, aunque todavía lejos de las estructuras productivas más diversificadas del país.

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