
Una provincia sorprende como la de mejor desempeño fiscal y Chubut cae en la “zona roja”
Chubut descendió al grupo de las jurisdicciones con peor desempeño fiscal de la Argentina, según un ranking elaborado a partir de diez indicadores que evalúan la salud de las cuentas públicas provinciales. El informe de la Fundación Mediterránea, que analiza la evolución fiscal entre 2023 y 2025, ubica a la provincia patagónica en la denominada “Zona Roja”, integrada por las ocho provincias con resultados más débiles en materia de equilibrio fiscal, estructura del gasto, inversión pública, endeudamiento y generación de recursos propios.
El ranking es encabezado por Santiago del Estero, que exhibe el mejor desempeño fiscal del país, seguida por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, San Luis, Santa Fe, San Juan, Córdoba, Mendoza y Formosa. Estas ocho jurisdicciones integran la denominada “Zona Verde”, reservada para aquellas que presentan los indicadores más sólidos.
En el extremo opuesto aparecen Chaco, Tierra del Fuego, La Rioja, Entre Ríos, Chubut, Santa Cruz, Río Negro y Jujuy, que conforman el grupo de provincias con mayores dificultades fiscales. El dato adquiere relevancia para Chubut porque representa un deterioro respecto de su situación de hace apenas dos años: en 2023 la provincia se encontraba en la categoría intermedia o “Zona Amarilla”, mientras que en 2025 pasó a integrar el tercio de peor desempeño del país.
La clasificación surge de la evaluación conjunta de diez variables consideradas clave para medir la sustentabilidad de las finanzas provinciales. Entre ellas se encuentran el resultado corriente y financiero, el peso de los ingresos propios, la dependencia de regalías, el nivel de gasto corriente, la carga salarial, la cantidad de empleados públicos por habitante, la inversión pública y el peso de la deuda.
A diferencia de la mayoría de las provincias argentinas, que ajustaron fuertemente sus gastos entre 2023 y 2025, Chubut fue una de las pocas jurisdicciones que incrementó sus erogaciones en términos reales. Según el informe, el gasto provincial creció un 7,7% en el período, ubicándose detrás de Neuquén, que lideró el aumento con un 17,3%.
Mientras el conjunto de provincias redujo su gasto total alrededor de un 9% en términos reales durante esos dos años, Chubut avanzó en sentido contrario. El problema es que ese mayor gasto no estuvo acompañado por una mejora equivalente de los ingresos, situación que terminó deteriorando algunos de los principales indicadores fiscales.
Uno de los aspectos que más incidió en la ubicación de la provincia fue el resultado corriente. Chubut figura entre las cinco jurisdicciones que cerraron 2025 con déficit corriente, es decir, sin capacidad para financiar completamente sus gastos de funcionamiento con ingresos corrientes. El déficit alcanzó el 2% de su gasto corriente, ubicándose detrás de Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chaco.
Otro indicador que pesa sobre las cuentas provinciales es el gasto en personal. De acuerdo con el relevamiento, los salarios estatales absorben el 70% de los ingresos corrientes, una de las proporciones más elevadas del país. Solamente Tierra del Fuego presenta una relación más alta. Esta situación limita el margen para financiar infraestructura, obras públicas o nuevas inversiones.
El informe también advierte sobre la incidencia de la deuda. Chubut aparece entre las provincias donde los servicios de deuda representan una mayor porción de los ingresos corrientes, con un nivel cercano al 8%, similar al de Entre Ríos y apenas por debajo de Chaco.
Sin embargo, la provincia conserva una fortaleza estructural que pocas jurisdicciones poseen: los ingresos provenientes de regalías petroleras. Durante 2025 estos recursos representaron aproximadamente el 17% de los ingresos totales, ubicando a Chubut entre las provincias con mayor participación de regalías hidrocarburíferas, sólo superada por Neuquén.
La caída de Chubut a la Zona Roja también refleja una tendencia regional. Junto con Santa Cruz, Río Negro y Tierra del Fuego, integra un bloque de provincias patagónicas que aparecen entre las ocho de peor desempeño fiscal relativo. De hecho, ninguna provincia de la Patagonia logró ubicarse dentro de la Zona Verde del ranking nacional.
El resultado marca un contraste con provincias como Santiago del Estero, que lidera la clasificación gracias a elevados superávits, bajo peso de la deuda y una importante capacidad de inversión pública. También con Córdoba, Mendoza o Santa Fe, que lograron combinar equilibrio fiscal, recursos propios y niveles de gasto más sostenibles.
El desafío para Chubut hacia los próximos años será revertir esa tendencia. La combinación de déficit corriente, elevada carga salarial y peso de la deuda terminó neutralizando ventajas como las regalías petroleras y llevó a la provincia a perder posiciones en el mapa fiscal argentino, quedando hoy entre las jurisdicciones con indicadores más comprometidos del país.
