Productores en el Valle

Productores de Río Negro recorrieron el VIRCH en una gira de ganadería regenerativa

July 07, 20265 min read

Un grupo de productores rionegrinos vinculados a la ganadería regenerativa desembarcó en el Valle Inferior del Río Chubut (VIRCH) para una gira de intercambio técnico y productivo que dejó, más que datos, una trama de vínculos. Se trata del Grupo de Ganadería Regenerativa Valle Medio, que desde el INTA Patagonia Norte —con la coordinación de la ingeniera agrónoma Verónica Favere— viene consolidando un modelo de producción sustentable basado en el manejo holístico de pastizales y en el sistema integrado de secano y bajo riego.

La recorrida, organizada por el Cluster Ganadero del VIRCH, reunió a los visitantes con productores, industriales y técnicos locales en una agenda intensa que combinó el engorde a corral, la producción forrajera, la agroindustria y la cadena de la lana. En cada parada, el hilo conductor fue el mismo: mostrar lo que se hace, discutir cómo se hace y abrir la puerta a nuevos negocios y alianzas.

El arranque: engorde a corral en Chacra 258

La gira comenzó en el feedlot de Fernando López Olaciregui, en Chacra 258, donde los visitantes conocieron de primera mano el esquema de terminación a corral que se desarrolla en el valle. Los productores recorrieron los corrales, observaron la infraestructura de comederos y bebederos, y repasaron el planteo de alimentación que combina el aprovechamiento de la producción forrajera bajo riego del VIRCH con subproductos disponibles en la región.

Remolacha forrajera

Una de las paradas más celebradas fue la del cultivo de remolacha forrajera de Jorge Peruzotti. No es un detalle menor: se trata de un cultivo que viene siendo impulsado de forma coordinada a ambos lados del límite provincial. En Río Negro lo promueve la propia Verónica Favere, mientras que en Chubut lo vienen fomentando Demián Ceballos y Pedro Sánchez. Que un mismo cultivo aparezca traccionado por técnicos de dos provincias es la mejor síntesis del espíritu de la gira: una agenda técnica común que trasciende las fronteras administrativas.

La remolacha forrajera despierta interés por una razón concreta: es uno de los cultivos de mayor rendimiento en materia seca por hectárea entre las alternativas adaptadas a los valles patagónicos, y ofrece un forraje de alta energía y digestibilidad. Su fuerte es cubrir el bache invernal, cuando la oferta natural de pasto cae y la hacienda demanda un aporte de calidad para sostener estado corporal, preñez y terminación.

Pastoreo rotativo en Los Salitrales

En el Establecimiento Los Salitrales, de Ricardo Irianni y José Saglietto, el grupo se encontró con el corazón de la propuesta regenerativa: un esquema de pastoreo rotativo aplicado en el terreno. A diferencia del pastoreo continuo, donde los animales permanecen todo el tiempo sobre el mismo potrero, aquí la superficiese subdivide en parcelas por las que la hacienda va rotando, concentrando la carga por períodos cortos y dejando descansos prolongados para que el pastizal se recupere.

Los anfitriones mostraron cómo se organiza el movimiento de los animales, cómo se planifican los tiempos de ocupación y descanso de cada parcela y cómo la infraestructura de agua y alambrados —fijos o eléctricos— se vuelve la columna vertebral del sistema. La discusión técnica abarcó la carga instantánea, el momento óptimo de reingreso a cada potrero y la lectura del pastizal para decidir cuándo entrar y cuándo salir.

Faena con tránsito federal

En el Frigorífico Agrotres, establecimiento habilitado con tránsito federal, la comitiva conoció un eslabón decisivo de la cadena cárnica regional. La habilitación de tránsito federal no es un dato menor: es la llave que permite comercializar carne fuera de los límites provinciales, superando la restricción del tránsito local y abriendo el acceso a mercados de mayor volumen y valor.

Los visitantes recorrieron las instalaciones y repasaron los estándares de faena, higiene y trazabilidad que exige esa categoría de habilitación. El intercambio se detuvo en un tema sensible para toda la Patagonia: la condición sanitaria de la región y el modo en que la barrera zoosanitaria patagónica configura las reglas de juego para la circulación de carne y hacienda. Comprender esas reglas es clave para diseñar estrategias comerciales que aprovechen, y no sufran, la particular situación sanitaria del sur.

Para los productores de Río Negro, el paso por Agrotres fue especialmente valioso: contar en la región con capacidad de faena habilitada para tránsito federal es una condición que puede cambiar por completo las perspectivas de comercialización de la carne producida bajo esquemas regenerativos, sumando valor a un producto con una historia de sustentabilidad detrás.

Diversificación frutícola: la chacra de cerezas

La gira mostró también la diversidad productiva del valle con la visita a la chacra de cerezas de Julio Kresteff. La cereza patagónica tiene una ventaja competitiva difícil de igualar: su condición de fruta de contraestación le permite llegar a los mercados del hemisferio norte cuando allí no hay producción, lo que la posiciona como un producto premium de exportación, especialmente para las fiestas de fin de año.

Establecimiento Tatay

Otra de las paradas destacadas fue el Establecimiento Tatay, de Armando y Francisco Sáenz junto a su familia, donde el grupo compartió la experiencia de un planteo ganadero de raíz familiar profundamente arraigado en el valle. El recorrido puso el foco en la producción ovina y, particularmente, en las estrategias de suplementación que permiten sostener la productividad del rodeo en las épocas de menor oferta forrajera.

La cadena de la lana: peinaduría Fuhrmann

El cierre técnico de la recorrida llegó de la mano de la peinaduría de lana Fuhrmann, con la recepción de Federico Rodríguez Zahn. La visita permitió a los productores seguir el camino completo de la fibra: desde la recepción y clasificación del vellón, pasando por el lavado y el acondicionamiento, hasta el peinado que da como resultado el top, el producto semielaborado que constituye la base de exportación de la industria lanera.

Comprender esta etapa industrial es fundamental para el productor ovino, porque es allí donde se traducen en valor —o en castigo— los atributos de la fibra: finura, resistencia, rendimiento al lavado y contenido de materia vegetal. Ver el proceso desde adentro ayuda a entender por qué el manejo a campo, el momento de la esquila y el acondicionamiento del vellón son tan determinantes para el precio final.

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