Remolacha Forrajera

Remolacha forrajera en el VIRCh: una alternativa que empieza a mostrar su potencial

May 07, 2026•2 min read

Por Pedro Sánchez

En el Valle Inferior del Río Chubut (VIRCh), la intensificación de los sistemas ganaderos suele aparecer como un objetivo deseable, pero no siempre fácil de concretar.Sin embargo, algunas experiencias recientes empiezan a aportar señales claras de que existen caminos posibles, viables y adaptados a la realidad local.

Uno de esos casos es el de la remolacha forrajera. En zonas como Bethesda y Bryn Crwn, en Dolavon, se han observado producciones con raíces de entre 11 y 12 kg por planta, un dato que, más allá de lo puntual, permite dimensionar el potencial del cultivo bajo condiciones de riego del Valle.

No se trata solamente de buenos rindes, sino de una combinación interesante entre volumen, calidad nutricional y momento de disponibilidad. La remolacha forrajera tiene una característica que la vuelve especialmente atractiva: concentra gran cantidad de energía en la raíz y aporta proteína a través de la hoja, lo que la convierte en un recurso muy completo dentro de la dieta animal.

Esto permite pensar en sistemas semi intensivos más equilibrados, con menor dependencia de suplementos externos y mayor estabilidad en la oferta forrajera. En un contexto donde los costos de alimentación son cada vez más determinantes, contar con alternativas que se adapten bien al territorio no es un dato menor. Y en ese sentido, el VIRCh tiene una ventaja comparativa clara: el riego.

La posibilidad de producir grandes volúmenes de forraje en superficie relativamente acotada abre la puerta a mejorar indicadores productivos que hoy están limitados por la estacionalidad o la variabilidad de los recursos naturales. La remolacha, en particular, aporta además una ventaja estratégica: su disponibilidad en momentos del año donde otros recursos escasean. Por supuesto, como todo cultivo, no está exenta de desafíos. Requiere manejo, planificación y un período de adaptación del ganado para su consumo.Pero son aspectos técnicos conocidos, que no representan una barrera significativa frente al potencial que ofrece.

Quizás el punto más interesante es que estas experiencias no provienen de modelos lejanos o difíciles de replicar, sino que están ocurriendo dentro del propio valle, en condiciones comparables a las de muchos productores.Eso cambia la discusión.

Porque cuando los resultados se generan en el mismo territorio, con recursos y contextos similares, dejan de ser una referencia teórica y pasan a ser una posibilidad concreta. La remolacha forrajera no es necesariamente una solución única ni universal, pero sí aparece como una herramienta valiosa para quienes buscan dar un paso hacia sistemas más eficientes dentro del VIRCh.Y en definitiva, ese parece ser el verdadero desafío: identificar, adaptar y escalar aquellas prácticas que ya están mostrando que pueden funcionar.

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