
La merluza comienza a ingresar sin aranceles a Europa y se aplican rebajas para el langostino
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea empieza a mostrar efectos concretos en la pesca argentina. Desde el 1° de mayo de 2026 entra en vigencia un esquema de reducción de aranceles que impacta de lleno en las principales exportaciones del sector hacia el mercado europeo.
La medida abre una nueva etapa para la industria pesquera nacional y fundamentalmente para Chubut, con beneficios inmediatos en algunos productos clave y mejoras progresivas en otros.
En cuanto a las posiciones arancelarias, tanto la merluza como el calamar tienen desde ahora una eliminación total de aranceles. La merluza pagaba hasta 15% en su versión entera y 7,5% en filetes y desde ahora será del 0%.
El Calamar (Illex) pagaba cerca de 8% y también pasará sin escalas a un 0%. Esta reducción inmediata mejora significativamente la competitividad frente a otros países exportadores en uno de los mercados más exigentes del mundo.
En el caso del Langostino, producto estrella del país y en especial para la industria pesquera de Chubut, hay una baja progresiva hasta 2030. Con un arancel inicial alrededor del 12%, desde el 1° de mayo comienza una reducción escalonada y una eliminación total prevista para dentro de los próximos cuatro años. Si bien el beneficio no es inmediato, el cronograma asegura una mejora sostenida en los próximos años.
Otros productos
El resto de los productos pesqueros, como mariscos y crustáceos, se incorporan a distintos esquemas:
Algunos con arancel cero inmediato
Otros con plazos de 4 a 10 años para la eliminación total
El acuerdo establece un sistema de “canastas” que define los tiempos de desgravación según el tipo de producto.
Impacto: más competitividad
Según el análisis de la Asociación para el Desarrollo de la Pesca Argentina (ADPA), la baja de aranceles genera tres efectos clave:
Mejora la competitividad frente a países que ya tenían ventajas en Europa
Consolida a la Unión Europea como destino estratégico
Abre la puerta a un crecimiento de las exportaciones pesqueras
El acuerdo representa una oportunidad concreta, aunque su impacto final dependerá de la capacidad de la industria para ganar eficiencia y sostener competitividad.
