
En Trelew la nafta ya es apenas un 5% más barata que en Capital Federal
El precio de los combustibles vuelve a encender el debate en la región: la diferencia histórica entre la Patagonia y Capital Federal se reduce cada vez más, acercando los valores a niveles casi similares y poniendo en discusión un beneficio que durante décadas caracterizó al sur del país.
Esto se da en un mes de marzo donde, a causa de la disparada de los precios del petróleo, se registraron alzas de las naftas de hasta un 20% en solo semanas, con aumentos incluso diarios.
Hoy la referencia del mercado es YPF. El litro de nafta súper en Capital Federal se ubica en $1.999, mientras que en Trelew alcanza los $1.895, lo que representa una diferencia de apenas 5,2%. Se trata de un margen mínimo en comparación con el diferencial que supo existir años atrás.
Los combustibles llegaron a costar la mitad que en Capital Federal y hoy la brecha es prácticamente inexistente. Detrás de ello existe una lógica reconocida por empresarios del sector: las petroleras ajustan el zapato donde menos duele. Así, la política de aumentos de los últimos años priorizaba incrementos menos traumáticos para Buenos Aires, compensando con ajustes más importantes en el interior y la Patagonia.
El origen del beneficio
En la década del 90, durante el gobierno de Carlos Menem, se implementó un régimen diferencial para la Patagonia. La normativa establecía la reducción de impuestos a los combustibles para las provincias ubicadas al sur del paralelo 42, con el objetivo de abaratar costos en una región con mayores distancias y menor densidad poblacional.
En la práctica, esto se tradujo durante años en precios significativamente más bajos en la Patagonia, que en algunos períodos llegaron a representar hasta cerca de la mitad del valor respecto a otras regiones.
Sin embargo, con el paso del tiempo la brecha comenzó a achicarse por cambios en la política fiscal, la liberalización del mercado y la actualización de precios atados a variables internacionales. Hoy, la Patagonia pierde progresivamente una ventaja histórica en un insumo clave, lo que repercute en los costos de transporte, la competitividad de las pymes y el bolsillo de los consumidores de la región.
