Industria Metalúrgica

La industria metalúrgica sigue en retroceso y opera en uno de los niveles más bajos históricamente

May 26, 20263 min read

La industria metalúrgica argentina volvió a mostrar señales de debilidad durante abril y profundizó un escenario de estancamiento que preocupa al sector. Según el último informe de ADIMRA, la producción registró una caída interanual del 4,3% y acumuló un retroceso del 6,2% en lo que va de 2026. Además, la actividad volvió a contraerse respecto de marzo, con una baja mensual del 1,3%, confirmando que todavía no aparece una recuperación sostenida.

Uno de los datos más alarmantes del relevamiento es el nivel de utilización de la capacidad instalada. El sector trabajó durante abril apenas al 40,9%, uno de los registros más bajos de los últimos años.

Para las empresas metalúrgicas, esto refleja no solo la caída de la demanda sino también un escenario de fuerte cautela empresaria, con fábricas operando muy por debajo de su potencial productivo. A esto se suma un deterioro del empleo: el informe marca una caída interanual del 2,3% en los puestos de trabajo del sector.

El deterioro atraviesa a casi toda la cadena metalúrgica. Seis de los ocho sectores relevados registraron caídas durante abril. Las mayores contracciones se observaron en fundición (-13,6%), otros productos de metal (-5,7%), equipamiento médico (-5,6%) y bienes de capital (-4,8%). Solo maquinaria agrícola (+5,1%) y carrocerías y remolques (+3,9%) lograron mostrar números positivos, impulsados principalmente por actividades vinculadas al agro.

Precisamente, el agro aparece hoy como uno de los pocos motores dentro del entramado industrial metalúrgico. La cadena agrícola creció 2,1% interanual y fue la excepción dentro de un contexto general negativo. En cambio, los segmentos ligados al consumo interno continúan golpeados: alimentos y bebidas cayó 6,6%, consumo final 5,8% y construcción 4,5%. También hubo retrocesos en sectores estratégicos como petróleo y gas y automotriz, ambos con bajas del 3,8%.

La crisis se extiende además a las principales provincias industriales del país. Buenos Aires encabezó las caídas con un retroceso del 5,1%, seguida por Entre Ríos (-4,7%) y Córdoba (-3,7%). Santa Fe y Mendoza también registraron números negativos, aunque más moderados. Según ADIMRA, todas las provincias que concentran más del 90% de la producción metalúrgica nacional mostraron variaciones interanuales negativas en abril.

Otro foco de preocupación para el sector es el comportamiento de las importaciones. Si bien durante marzo las compras externas metalúrgicas mostraron una baja interanual del 7,6%, el informe advierte que comenzaron a recuperarse respecto de febrero, con un rebote mensual del 9,8%.

Desde ADIMRA alertan que esta dinámica puede transformarse en una presión adicional sobre la industria nacional, especialmente en un contexto donde la producción local continúa deprimida y la capacidad instalada permanece ociosa.

En paralelo, las exportaciones metalúrgicas crecieron 48,8% interanual durante marzo y alcanzaron los 570 millones de dólares. Sin embargo, el propio informe aclara que gran parte de esa mejora respondió a una operación puntual vinculada a productos metálicos no ferrosos. Sin ese movimiento excepcional, el crecimiento real de las exportaciones habría sido considerablemente menor, cercano al 13,3%.

Las expectativas empresarias tampoco muestran un cambio de clima contundente. Aunque algunas compañías prevén leves mejoras en la producción para los próximos meses, predomina la prudencia. El 38,3% de las firmas considera que no habrá cambios y la mayoría de quienes esperan una recuperación creen que será moderada. En ese marco, ADIMRA concluye que el sector continúa operando en niveles muy bajos y que todavía no existen señales firmes de reactivación sostenida.

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