
Caen las expectativas en la industria manufacturera y crece la cautela empresaria
La industria manufacturera argentina atraviesa un escenario de cautela de cara al segundo trimestre de 2026. De acuerdo a la última Encuesta de Tendencia de Negocios elaborada por el INDEC, las expectativas empresarias reflejan un leve deterioro en la actividad, con un balance negativo en el nivel de producción previsto para el período abril-junio.
En concreto, el informe señala que el 20,1% de las empresas espera una caída en la producción, mientras que solo el 15,1% proyecta un aumento, lo que arroja un balance negativo de -5%. La mayoría de los consultados, un 64,8%, considera que la actividad no registrará cambios significativos en el corto plazo.
El panorama actual tampoco muestra señales de fortaleza. Más de la mitad de las empresas (50,9%) considera que su cartera de pedidos se encuentra por debajo de lo normal, lo que se traduce en un balance marcadamente negativo de -48%. A esto se suma una percepción desfavorable sobre las exportaciones, donde también predominan las evaluaciones por debajo de los niveles habituales.
En este contexto, el indicador de confianza empresarial (ICE) se ubicó en -18,3%, consolidando una tendencia negativa que se viene registrando en los últimos meses. Este indicador sintetiza las expectativas sobre producción futura, el nivel de pedidos y los stocks, y funciona como una referencia clave para anticipar el ciclo económico del sector.
Entre los principales factores que limitan la capacidad de crecimiento de la industria, se destaca la debilidad de la demanda interna, mencionada por más de la mitad de las empresas (52,5%). También aparecen, aunque en menor medida, la competencia de productos importados, la incertidumbre económica y los problemas financieros.
De cara a los próximos meses, las expectativas continúan marcadas por la prudencia. Si bien se observa una leve mejora proyectada en las exportaciones, con un balance positivo, la demanda interna seguiría mostrando signos de debilidad.
En línea con este escenario, también comienzan a aparecer señales de ajuste en el empleo: el 17,3% de las empresas prevé reducir su plantilla en los próximos tres meses, mientras que apenas un 3,7% estima que la aumentará, lo que deja un balance claramente negativo. Esto se complementa con expectativas de reducción en las horas trabajadas, reforzando la idea de un enfriamiento en la actividad industrial.
En cuanto a los precios, el 38,2% de las empresas espera aumentos en los valores de venta, mientras que más de la mitad prevé que se mantendrán estables. Este dato refleja que, aun en un contexto de menor dinamismo, persisten presiones sobre los costos y la estructura de precios.
En síntesis, el informe del INDEC muestra una industria manufacturera que se mueve entre la cautela y la incertidumbre, con expectativas moderadamente negativas y una fuerte dependencia de la evolución de la demanda interna para revertir la tendencia en los próximos meses.
