
Claves del proyecto para desacoplar el costo financiero de las tarjetas y aliviar a las pymes
La iniciativa, impulsada por la CICECh de Trelew y acompañada por la Federación Empresaria del Chubut, propone separar la venta realizada por el comercio de la financiación otorgada por bancos y emisoras. El objetivo es reducir distorsiones tributarias, transparentar los costos para los consumidores y generar condiciones más equitativas para las PyMEs.
La Federación Empresaria del Chubut (FECh) elevará ante la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) un proyecto surgido de la Cámara de Industria y Comercio del Este del Chubut (CICECh) que propone avanzar en un desacoplamiento entre la operación comercial y la financiación de las compras realizadas mediante tarjetas de crédito u otros medios electrónicos. La iniciativa busca que cada actor facture y tribute exclusivamente por la actividad que efectivamente realiza.
El proyecto establece que el comercio deberá vender y facturar únicamente el precio de contado del producto o servicio, mientras que la financiación elegida por el consumidor pasará a constituir una relación directa con el banco o la entidad emisora. De este modo, los intereses, comisiones y demás componentes del Costo Financiero Total serán cobrados y facturados directamente por la entidad financiera y no integrarán los ingresos del comercio.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es el impacto tributario que actualmente soportan los establecimientos comerciales. La iniciativa plantea que impuestos como Ingresos Brutos y las tasas correspondientes se calculen únicamente sobre el precio neto de contado, mientras que los ingresos generados por intereses y financiación tributen en cabeza de las entidades financieras que los perciben.
Asimismo, incorpora un criterio de igualdad competitiva para los pequeños y medianos comercios, buscando impedir que descuentos, cuotas y promociones bancarias queden limitados a determinadas cadenas. La propuesta apunta a que esos beneficios estén asociados al medio de pago del consumidor y puedan utilizarse independientemente del comercio elegido para realizar la compra.
Desde la FECh destacaron que la iniciativa apunta a resolver una distorsión que afecta directamente la competitividad de las PyMEs y la transparencia del sistema. “El comerciante debe vender, el banco debe financiar y cada uno tiene que facturar y tributar por la actividad que realmente desarrolla”, sintetizaron desde la entidad.
La propuesta comenzó además a encontrar respaldo para avanzar en su discusión legislativa. Desde la FECh señalaron que la senadora nacional por Chubut Edith Terenzi adelantó su apoyo y su disposición a trabajar el proyecto en el Congreso de la Nación, lo que permitirá abrir una instancia de análisis sobre la iniciativa en el ámbito parlamentario.
El proyecto también prevé que las terminales POS y los sistemas de cobro mediante QR identifiquen claramente el precio de contado y el costo de la financiación, y establece un plazo de 180 días para que bancos y emisoras adapten sus sistemas.
Desde la Federación remarcaron que la presentación ante CAME buscará darle alcance federal a una problemática que atraviesa al comercio PyME de todo el país y generar los consensos necesarios para avanzar en una reforma que aporte mayor transparencia para el consumidor, menor carga distorsiva para los comercios y condiciones más equilibradas de competencia.
